|
Suscribirse al Boletín |
|
 |
|
|
MEMORANDO OPEX Nº 2 /2006: CÓMO GESTIONAR LA CRISIS NUCLEAR DE IRÁN |
|
|
|
MEMORANDO OPEX Nº 2/2006 DE: LUCIANO ZACCARA, Investigador del Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos, Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Miembro del Panel de Expertos Opex. PARA: OPEX ASUNTO: CÓMO GESTIONAR LA CRISIS NUCLEAR DE IRÁN | |
Durante 2003 y 2004 se produjo una crisis con Irán por el descubrimiento de material no declarado por parte de inspectores de la OIEA, que se cerró con un acuerdo de suspensión unilateral de actividades de enriquecimiento de uranio en noviembre de 2004 hasta que se aclarasen todos los requerimientos del OIEA. Esta suspensión no significaba la renuncia por parte de Irán de poseer un ciclo completo de combustible nuclear. En estas negociaciones el UE-3 o Troika (Reino Unido, Alemania y Francia) propuso a Irán alternativas al programa nuclear que no fueron aceptadas por el actual gobierno. Entre agosto de 2005 y enero de 2006 se reanudaron algunas actividades relacionadas con la investigación nuclear, y el UE-3 dio por finalizado el proceso de negociaciones, solicitando una reunión anticipada de la OIEA para el 2 de febrero. La Agencia Internacional de Energía Atómica, según su última resolución -GOV/2005/87- del 24 de noviembre, se limita a seguir desarrollando inspecciones in situ y entrevistas sobre los temas por aclarar, hasta la próxima resolución prevista para el mes de marzo. Las posiciones del UE-3 se han acercado a la de EEUU, solicitando el envío del dossier iraní al CS/ONU. Rusia propone una salida alternativa de participar en el proceso de enriquecimiento de uranio iraní en suelo ruso, iniciativa que cuenta con el respaldo de China. Ésta se opone a cualquier tipo de sanciones y estrecha vínculos comerciales con Irán. Principales clientes de Irán Principales proveedores de Irán 1º Japón 17,3 % 1º Alemania 12,8 % 2º China 8,6 % 2º Francia 8,3 % 4º Italia 6,5 % 4º China 7,4 % 11º España 2,6 % 6º Rusia 5,4 % 17º Gran Bretaña 1,8 % 19º España 1,6 %
En este contexto, hemos de manejar los siguientes escenarios:
ESCENARIO A): NEGOCIACIÓN TÉCNICO-POLÍTICA La crisis se gestiona en el seno de la OIEA, o b ) pasa al Consejo para realizar recomendaciones que no lleguen a una sanción. En ambos casos, la opción negociadora se mantiene. Para España, para la UE y para la comunidad internacional, la mejor opción es gestionar la crisis en el ESCENARIO A (negociación técnico-política) | La propuesta alternativa rusa de realizar parte del proceso de enriquecimiento de uranio en suelo ruso y la presión de socios económicos iraníes, Rusia, China principalmente, pueden ser los mecanismos que pueden lograr un compromiso por parte de los negociadores iraníes.
|
La propuesta alternativa rusa de realizar p
China se muestra dispuesta a participar en el enriquecimiento de uranio en suelo ruso, y las autoridades iraníes declaran que si bien es incompleta, resulta una propuesta en principio aceptable para destrabar la crisis. La propuesta rusa implica ampliar el compromiso previo, esto es, de recuperar los residuos nucleares una vez utilizados, al enriquecimiento y entrega a las centrales nucleares rusas para su utilización y posterior recuperación. El informe final de la OIEA es el 6 de marzo, lo que implica la fecha tope para decidir esta opción.
Las ventajas de esta postura radican en la continuación del papel de la OIEA dentro de Irán, controlando el proceso nuclear, evitando una posterior escalada diplomática y la recomposición de la confianza en las relaciones bilaterales de Irán con la UE. Las inversiones y vínculos comerciales españoles no se verían afectados.
Los riesgos radican en que la crisis solo se postergue hasta un nuevo informe desfavorable de la OIEA o por incumplimiento de los compromisos que se adquieran, haciendo necesaria una postura más dura por parte de la comunidad internacional. En este caso la UE vería desacreditado su papel como mediador y anulada su capacidad de presión internacional. | Una retirada iraní del OIEA dejaría ciega a la comunidad internacional respecto al desarrollo del programa nuclear y llevaría a sanciones |
Los riesgos radican en que la ESCENARIO
B): SANCIONES POLÍTICAS - ECONÓMICAS En este escenario, la crisis pasa al CS con visos reales de imposición de sanciones diplomáticas. Una Resolución de OIEA enviando el dossier iraní al CS/ONU en la reunión prevista para marzo. Sería necesario un consenso que en GOV/2005/77 del 24 de septiembre no se obtuvo (22 votos a favor, Venezuela en contra, 12 abstenciones – son necesarios los 2/3) para enviar el dossier a ONU con suficiente credibilidad. Allí, las opciones serían, sucesivamente: - Exigir el fin del programa nuclear y el ingreso de inspectores nucleares de ONU para comprobar el cese de actividades totales exigibles por resolución de CS. - Implementar sanciones diplomáticas, retiro de embajadores, suspensión de su condición de miembro en ONU y otros organismos internacionales. - Implementar sanciones económicas, como inmovilización de fondos en el extranjero, bloqueo a la compra de petróleo iraní, etc. Las ventajas de esta postura radicarían en el lanzamiento de un mensaje firme y claro del resto de la comunidad internacional a los países que pretendan desarrollar programas nucleares sin contar con la aceptación de las normativas internacionales. La estatura internacional de la UE se vería en parte reforzada, recomponiendo el fracaso que en principio habría sido la anterior política negociadora entre 2003-2005. Los riesgos se verían en tres niveles diferentes:
Para la comunidad internacional: China sería el miembro permanente del CS/ONU más reacio a aceptar una política de sanciones económicas. La reacción iraní previsible de renuncia al TPN y retiro de los inspectores de la OIEA dejaría ciega a la comunidad internacional ante los posteriores desarrollos del programa nuclear, lo que traería aparejada una escalada de sanciones que podría desembocar en un enfrentamiento militar. Las sanciones económicas no traerían grandes consecuencias a Irán, mientras existan países que mantengan fuertes lazos económicos con Irán, y que en principio están en contra de la postura sancionadora, como China. Por el contrario, Irán podría reducir su producción de petróleo y provocar una crisis energética.
Para la Unión Europea: Perjuicio económico: los vínculos económicos europeos se verían seriamente afectados, principalmente Alemania y Francia, principales proveedores de la UE a Irán. Perjuicio político: reconocimiento de fracaso de la postura negociadora europea en detrimento a futuras intervenciones en crisis internacionales.
Para España: Con escalada de sanciones España perdería en primer lugar todo margen de influencia en la crisis. También su posición en el mercado interno iraní y su participación en la industria petrolera iraní. Siendo un mercado incipiente para España, pero no fundamental entre sus clientes ni de los prioritarios para la economía iraní, se perdería sin embargo un comercio bilateral de alrededor de 1.500 millones de euros anuales.
ESCENARIO C): INTERVENCIÓN MILITAR No se contempla actualmente como opción real. La acción militar multilateral, bajo amparo de una resolución de ONU o unilateral, por EEUU o Israel, país que siente más amenazado por las declaraciones de Ahmadineyad. Podría ser una operación quirúrgica, orientada solamente a los sitios nucleares, destruyendo solamente la capacidad operativa actual y futura de las instalaciones iraníes. La ventaja sería que el programa nuclear iraní se vería abruptamente cancelado, necesitándose décadas para volver a estar en la situación de generar preocupación internacional. Serviría de ejemplo disuasorio para aventuras parecidas de otros países con pretensiones de desarrollar energía nuclear.
Los riesgos son en primer lugar, que se desencadenaría otro conflicto que aumente la inestabilidad regional en Oriente Medio, perjudicando cualquier avance en el interior de Irán y en el entorno inmediato. Las relaciones de Irán, con un régimen intacto pero herido, con el resto de la comunidad internacional, se verían totalmente interrumpidas, principalmente la UE. La relación de España con Irán se vería totalmente afectada. Podría incrementar el riesgo de acciones violentas en el ámbito europeo, y teniendo en cuenta la situación palestina, ampliar el arco de gobiernos que desconfíen de las futuras políticas de la UE en la región. | RECOMENDACIONES PARA ESPAÑA |
|
Los escenarios B y C son escenarios muy negativos para España. Hay que tener en cuenta además que: - Las negociaciones principales están siendo realizadas por el UE-3, junto con EEUU, Rusia, China y la OIEA, y que las posibilidades de incidir en las resoluciones que se puedan tomar se limita al contexto de la UE. - En CS/ONU España no tiene presencia en este momento, por lo que su influencia es mínima. - En OIEA España aspira a tener mayor presencia como 8º financiador del organismo. - España ha incrementado sus relaciones bilaterales, comerciales y políticas con Irán desde la presidencia de Jatamí. Han aumentado las inversiones españolas desde el año 2000 y se ha establecido un marco de diálogo a través de la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones. - Una postura beligerante española iría contra lo actuado respecto a Irak y perjudicaría la imagen española en la región, sentando un precedente de comportamiento ante situaciones similares. Por ello, entendemos que para España, para la UE y para la comunidad internacional, la mejor opción es gestionar la crisis en el ESCENARIO A (negociación técnico-política) Para lo cual se recomiendan las siguientes líneas de acción: Evitar a toda costa una escalada diplomática que lleve a sanciones del CS de ONU. Las sanciones no afectarían a mediano plazo la economía iraní y políticamente eliminaría cualquier tendencia interna de moderación exterior. Hay que tratar de convencer al UE3 de evitar esa escalada.
Evitar la retirada del OIEA de Irán, único mecanismo de vigilancia con alto reconocimiento por parte e las autoridades iraníes, sin lo cual la comunidad internacional permanecería ciega ante el desarrollo del programa nuclear y llevaría a sanciones indefectiblemente. En caso de que pase al CS, intentar el reenvío del dossier a la OIEA.
Priorizar la actuación de la OIEA, donde España aspira a tener un papel fundamental a través de su participación como 8º estado financiador del organismo. Buscar un consenso que incluya a los miembros de la junta de gobernadores de Venezuela, China, India, Siria, Egipto, Brasil y Sudáfrica. | Se debe priorizar la actuación de la OIEA, donde España aspira a tener un papel fundamental a través de su participación como octavo estado financiador |
Ampliar el consenso internacional entre los estados que pueden en conjunto presionar por una salida negociada con Irán: UE, Rusia, China, India, Japón, Organización de Cooperación Económica (donde se encuentra Turquía, Pakistán, Irán, Afganistán y los países TAN –Azerbaiyán, Kazajstán, Kirgistán, Uzbekistán, Turkmenistán-), y lograr que EEUU participe de este consenso. Apoyar las decisiones tomadas por la UE sólo en caso de que resulten consistentes con la posición española de dejar abiertos los canales de negociación y que cuenten con el respaldo unánime de la UE. En este sentido, España debe dejar bien claro a Irán a través de los canales diplomáticos bilaterales, en el seno de la UE, y en foros ad hoc como Alianza de Civilizaciones, tres cosas simultáneamente:
- su compromiso con la no proliferación - su apoyo explícito al derecho que tienen todos los estados, incluyendo a Irán, de poseer un programa de investigación nuclear y desarrollo con fines pacíficos de acuerdo a lo estipulado en el TPN. - su apoyo a las medidas que tome la comunidad internacional en caso de comprobarse contravención por parte de Irán, en especial OIEA, UE y CS/ONU. | |
|
Ultima actualización ( miércoles, 10 enero 2007 )
|
|
|