A lo largo de las dos últimas décadas se han desarrollado nuevas modalidades de fraude fiscal
que utilizan los instrumentos puestos a su disposición por la libertad de movimiento de
capitales y la globalización económica. La ausencia de un efectivo intercambio de información
internacional ha facilitado la extensión de estos peligrosos fenómenos, conectados en
ocasiones con redes de delincuencia organizada y con estructuras que sirven simultáneamente
a la defraudación fiscal y al blanqueo de capitales. En España, asuntos como las tramas
de fraude al IVA intracomunitario y la comercialización de estructuras fiduciarias han
alertado de los peligros de esa situación, en un contexto general en el que preocupa la elevada
circulación de efectivo de alta denominación y el fraude inmobiliario.
En este trabajo se analiza cómo la aparición de estos nuevos fraudes, de enorme gravedad
social, requiere una reforma profunda de los sistemas tradicionales de inspección tributaria
existentes en nuestro país, diseñados para hacer frente a fenómenos de incumplimiento individual
mucho menos graves y carentes del carácter organizado de las actuales redes de fraude.
Con tal finalidad, se realizan una serie de propuestas orientadas a desarrollar un modelo
de investigación que dé respuesta a la necesidad de mejora del conocimiento de los mecanismos
de fraude, a la detección temprana de sus nuevas modalidades, a prevenir que se extiendan
y a conseguir una represión penal adecuada. Aunque el Plan de Prevención del Fraude
ha producido avances significativos, actualmente se sigue careciendo de un modelo estable
y definido.